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Claves para tomar decisiones de manera fácil

¿Alguna vez has pasado más tiempo decidiendo qué serie ver que viéndola? ¡Bienvenido al club de los eternos deliberadores, donde la única decisión fácil es la de seguir dudando!  En el trabajo, estas personas son maestros en la procrastinación disfrazada de análisis profundo. Cada tarea se convierte en un laberinto de opciones, tal vez tú también seas de los que se encuentre revisando por décima vez una lista de pros y contras antes de enviar un simple email.

Fotografía tomada de Freepik


Toma nota de estas frases que la experiencia seguramente en alguna ocasión ya te ha demostrado: 


El que mucho piensa, poco avanza.
El que mucho piensa, termina atrapado en su propio laberinto.
El que mucho piensa, pierde la oportunidad mientras analiza las opciones.

Toda decisión que tomes requiere de tu flexibilidad porque aunque analizes todos los aspectos de una cuestión, siempre habrá algo que no dependa de ti.



Fotografía tomada de Freepik


Darío llegó a mi consultorio porque quería resolver su inseguridad, decía que le costaba mucho decidir, incluso elegir un plato en un restaurante, o escoger entre dos camisas, cosas simples, pero que dimensionan el conflicto interior de este hombre. Darío esencialmente quería prosperar en su carrera profesional, pero decía que ocupar cargos de liderazgo o dirección le causaba temor por tener que afrontar las decisiones. 



Lo que se esconde detrás del síntoma


Estos son algunos de los patrones inconscientes que identifique en Darío y que son comunes en las personas que padecen de sobrepensamiento:


Ansiedad: Llevas a un análisis excesivo en un intento de controlar el resultado, porque de manera previa concibes que puede suceder lo peor. En los proceso de Hipnosis que realizamos Darío me decía que en su niñez sus padres tenían un trabajo por el cual debían viajar mucho, no sentía un suelo seguro pues en ocasiones debía hacer cambios repentinos de escuela, a veces era llevado a casa de sus abuelos por largos periodos, o permanecía ciertos tiempos con su padre y luego otros con su madre, su sensación era de ansiedad, pues no sabía qué esperar, y sentía pocos anclajes en su vida.




Mecanismos de Defensa: De manera inconsciente te proteges  de sentimientos incómodos.


Fotografía tomada de Freepik


Desde su infancia Dario aprendió a no expresar sus emociones con respecto a las ausencias y cambios  repentinos que debía atravesar en los ires y venires de sus padres, pues no percibía una atención constante, entonces su mente infantil se decía “Para qué digo algo si me pueden regañar por molestarlos cuando están tan ocupados…”. En el contexto de su trabajo Darío expresaba que una decisión puede incomodar a alguien, y no le gustaba esa sensación de no satisfacer a todas las personas. 



Dudas sobre la Autoeficacia: Tienes una baja percepción de ti mismo, de tu capacidad para tomar decisiones efectivas y manejar las consecuencias. Esta falta de confianza te lleva a una excesiva deliberación en un intento de asegurarte de que estás tomando la "mejor" decisión. Darío me decía que pensaba demasiado las cosas, y que a menudo dejaba pasar oportunidades valiosas. Me expresaba que temía la prisa, y los cambios repentinos que surgen en las organizaciones porque se pide de sus líderes tomar decisiones rápidas, y él precisamente necesitaba analizar mucho los aspectos de una situación, así que prefería no postularse a cargos de mayor responsabilidad.



Influencias morales: la orientación de los valores y normas internalizadas en los procesos de crianza y adquiridas a través de la sociedad puede ejercer una presión sobre las decisiones que tomas. Darío sentía temor a traicionar sus valores, quería “hacer el bien” en todo momento y pensaba que tomar decisiones genera cuestionamientos sobre la ética de quien las toma. Darío, pues, no quería ser juzgado, esto lo hería profundamente.



¿Vez en cada ítem cómo se hacen visibles las creencias limitantes de Darío frente al acto de decidir y asumir las consecuencias?


Cree que puede ser criticado y juzgado y que esto le costaría el aprecio de otras personas. No se siente seguro de su capacidad para tomar decisiones con resultados positivos, y prefiere no incomodar a nadie.

Darío empezó a hacer Reprogramaciones Mentales para incrementar su Autoestima, y para deshacer los modelos de perfección que aprendió en la infancia. Le expliqué que en su vida adulta estaba evitando tanto como fuera posible esa sensación de “no saber qué hacer” que experimentaba cada vez que sus padres se alejaban de él de manera imprevista. Y estaba evitando además, volver a experimentar la falta de un suelo seguro, por lo que prefería no ponerse en situaciones donde la incertidumbre lo mirara de frente.


Fotografía tomada de Freepik



8 Claves para liberarte del sobrepensamiento



Luego de hacer procesos de Reprogramación Mental, invité a Darío a hacer ejercicios donde se pusiera en la ocasión de tomar decisiones sencillas y ejercitar esta habilidad en su vida:



  1. Cuando te enfrentes a una decisión, intenta reducir tus opciones a dos o tres alternativas. Demasiadas opciones pueden ser abrumadoras y dificultar la toma de decisiones. Haz una lista de todas las opciones disponibles y, luego, elimínalas hasta quedarte con las más viables o importantes.

  2. Asigna un tiempo límite para tomar cada decisión, incluso si es una decisión pequeña.

  3. Dedica unos minutos al día a tomar decisiones rápidas sobre cosas cotidianas, como qué ropa ponerte o qué ruta tomar al trabajo. Para decisiones pequeñas, como elegir el almuerzo, date 30 segundos para decidir y comprométete con tu elección.

  4. Para decisiones más complejas escribe los beneficios y las desventajas de cada alternativa en una hoja de papel. Esto te ayuda a visualizar claramente cuál opción es la más ventajosa.

  5. Tómate unos minutos para cerrar los ojos e imaginar cómo te sentirías y qué implicaciones tendría cada decisión en el futuro cercano.

  6. Practica hacer elecciones basadas en tu primera impresión o sensación. Con el tiempo, esto mejora la confianza en tu intuición.

  7. Explica tu situación a un amigo o mentor y escucha sus consejos sin sentirte obligado a seguirlos. Aveces, verbalizar el problema te ayuda a verlo con más claridad.

  8. Pregúntate cuál sería el peor escenario posible si tomaras una decisión y cómo podrías lidiar con él. Al pensar en el peor caso y prepararte para enfrentarlo, reduces la ansiedad.






Aprende más...





Fotografía tomada de Freepik



Darío realizó entonces una limpieza mental a través de Reprogramaciones mentales y procesos de Hipnosis en los que pudo reconocer aquellos aspectos que en su niñez detonaron la inseguridad que ahora experimentaba en su vida adulta. Y a ti ¿por qué te cuesta tanto tomar decisiones? Vamos a descubrirlo juntos.










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